Recuerdo que cuando era pequeña, una amiga se sacaba una mesita del
Ikea a la calle, allí, todo el grupo exponíamos chuches y juguetes para que
los vecinos nos comprasen algo. Hablo de cuando tenía siete años. Una enana.
Ahora mi madre me insiste que tengo que estudiar, cada día, temas y temas
de historia, matemáticas, lengua, naturales...
Todo el mundo dice que es para preparar el futuro y el trabajo.
Sí, definitivamente yo prefiero ser una enana de siete años.
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