A veces, parece que tengamos todo planeado; una cita, una quedada con tus amigos o simplemente una comida familiar, pero de pronto, un detalle, por diminuto que sea lo destroza todo. TODO.
Porque aunque nos cueste creerlo, no somos dueños del tiempo, no podemos predecir lo que va a pasar en un dia tan especial. En ocasiones, la vida se pone de tu lado, te da la razón, pero otras veces no es así, te da la espalda y te anima para destrozarte a ti mismo.
A veces, es mejor que todo pase porque sí. No poner mucho empeño en las cosas y disfrutar disfrutandolas y luego realizandolas!
Me gusta tu blog, te sigo.
ResponderEliminarTe dejo el mio (www.elchicodelsombreromagico.blogspot.com) por si te apetece pasarte, comentarme y seguirme. Un besito!^^